28 diciembre 2007

Dianética, una religión posmoderna

La Dianética está en la base teórica de la Cienciología, un conjunto de creencias de la que todo el mundo habla pero que generalmente desconocemos. Y eso es algo que me indigna, porque desconocer algo es perder una batalla sin haber luchado.

En primer lugar, librémonos de los prejuicios: Tom Cruise es un capullo y la Cienciología es una secta. Vale, es una opinión válida, aún admitiendo que las diferencias entre iglesia y secta son cada vez menores. Pero lo que a mi me apasiona no es su estructura material (una iglesia organizada) sino su fundamento teórico: la Diánetica.


La Dianética es una creencia plenamente posmoderna. Como religión no promete la transcendencia del alma. No hay un Paraiso para las gente de bien, ni huríes para los guerreros, ni reencarnaciones sucesivas en un largo camino hacia la perfección. No hay metafísica posible, no entra en este tema e [inteligentemente] se abstiene de hablar de Dios. Por lo tanto es posible compaginar la Cienciología con otra religión: no cierra su mercado. Tanto cristianos, musulmanes o budistas pueden compaginar sus supersticiones con la terapia que proponen (y el Budismo es una religión profundamente supersticiosa, aunque nos la vendan como el culmen de la modernez espiritual).



Pero vayamos al grano. La Dianética es una idea de L. Ron Hubbard en la que propone una serie de causas y de soluciones para todos los problemas de la vida (yo personalmente prefiero el alcohol, pero todo el mundo es libre). Un paraiso en la tierra, una religión útil para el mundo real: por esa razón se explica su relativo éxito en la sociedad actual. No hay dolor, ni sacrificio, ni culpa: es una creencia posmoderna que apela a un hedonismo sincero que rompe con 2000 años de fe en la inteligencia y en el sufrimiento (desde Sócrates, más o menos). Y por eso le auguro un buen futuro.

Intentaré explicarla:

1. El sufrimiento es un estado mental. Nuestra mente incluye una parte consciente y otra, llamada "mente reactiva" que permanece cerrada salvo en los momentos de crisis en los que nos domina y a la vez absorve información. [Es una simpificación maniquea de la teorías de Freud: la consciencia es buena y es subscosciente es malo]

2. Imaginemos que sufrimos un accidente. En ese momento nuestra mente se abre y absorbe información. La procesamos y la guardamos en la "mente reactiva". Más adelante cuando un estímulo exterior revive toda esa información dormida, perdemos el control sobre nuestra vida. Si cuando tuvimos el accidente llovía, la lluvia puede convertirse en estímulo exterior que le de el control a la "mente reactiva"

3. La Dianética es una creencia muy apegada a la lingüistica (¿he de recordar su carácter posmoderno?), donde las palabras van antes que las cosas. Como ideología huye del materialismo y cae en el ridículo. Si durante el accidente alguien dijo, por ejemplo, "me duele la cabeza", cuando lo revivamos, cuando algo le de el control a la "mente recativa", nos dolerá la cabeza [Algo muy ridículo, pero no muy alejado de la mayoría de las teorías psicológicas que aceptamos porque sí son bien vistas por la sociedad. Releer a Freud puede ser una experiencia profundamente risible]

4. Para evitar esto ante los momentos de crisis, la Dianética propone el silencio. ¿No recuerdan que cuando nació el hijo de Cruise se prohibió hablar en el paritorio?

5. Y si ya estamos enfermos la solución está en la terapia [Aquí se aleja radicalmente de la Psicología en dos aspectos fundamentales: el uso de medicamentos para los trastornos mentales es inmoral e innecesario; y la terapia puede y debe ser ejercida de igual a igual, de paciente a paciente]

6. La terapia consiste en una serie de pasos (la mayoría prescindibles o accesiorios) que tienen mucho de autoayuda de andar por casa. Básicamenete consiste en que el paciente (llamado preclear) revive una y otra vez los momentos de crisis hasta descubrir por si mismo la información que se había almacenado en su "memoria reactiva". Con los ojos cerrados, y con la ayuda de un "igual", narra una y otra vez los acontecimiento hasta que los datos que lo atormentaban pasan a su consciencia y por lo tanto los domina. Empieza narrando los acontecimientos de sus crisis y poco a poco desciende al acontecimiento primigenio causa de todo.



El resultado es un hombre libre (llamado clear). Un hombre pleno, con un subconsciente (aunque a los miembros de la Iglesia de la Cienciología ni de lejos se les ocurriría usar esta palabra) limpio. Un superhombre sin remordimientos (no en vano Nietzsche está en origen de la Posmodernidad) que vive la vida en plenitud.

El fin último de la Cienciología es el Hombre Posmoderno. Y eso es lo que realmente me da miedo del asunto.

Etiquetas: ,

3 Comments:

  • Muy interesante, la verdad es que apenas hay datos sobre de que va realmente la Cienciología... y siempre había tenido curiosidad.

    Lo de que Tom Cruise se comiera la placenta de su hijo... no tiene nada que ver con esta secta. ¿No? Yo creo que lo hizo porque esta zumbado perdido... ¿o sí?

    Un saludo.

    By Blogger Montse Akane, at 8:18 a. m.  

  • Como pasa con todas las religiones, ideales, movimientos políticos, propósitos de Año Nuevo, la base es correcta, respetable y más o menos lógica, pero la práctica está mal llevada y la mayoría de las veces se mea fuera del tiesto.

    :)

    By Blogger El Sagutxo solitario, at 2:30 p. m.  

  • Lo que comparte la cienciología con otras religiones modernas es su impecable uso del márketing, el Vaticano debería aprender un poco de ellas si no quiere caer en el olvido.

    By Blogger Estrellita Mutante, at 12:07 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home