19 mayo 2008

Un escudo manchado

The Shield no se puede entender sin Los Soprano.



Es una explotación. No de ambientes, ni de personajes, ni de situaciones. The Shield explota el vacío moral de la mítica serie de la HBO. Ya no hay buenos y malos, sólo gente normal en un mundo difícil.

Pero volvamos al principio. Los Soprano demolieron muchos conceptos. Son la primera piedra (aunque hay algunos antencedes ilustres) para la normalización del medio televisivo: ya no había que sentir vergüenza porque te gustará una serie de televisión, ya eran casi como el cine. Además estaba lo de la continuidad, con tramas y subtramas extendidas a lo largo del tiempo y de las temporadas. Quizás no fue una novedad absoluta, pero sí que fue un éxito. Y el éxito al final es lo que cuenta cuando se hace televisión.

Los Soprano se emitían por cable, y esto no es un hecho sin importancia. El no depender de la publicidad te permite saltarte muchas barreras. Ya no es posible la censura previa más demoledora: la censura del capital. Los boicots y protestas ya no molestan tanto a los productores si no van acompañados por un descenso de los anunciantes. El cable permite un diálogo abierto entre la televisión y los espectadores porque no existe un intermediario (la publicidad) influido por los grupos de presión. Y hay que tener muy en cuenta este hecho para entender la gran calidad de las series actuales.



Y la HBO lleva años sacando partido a esto. Sus series son buenas porque en ellas se superan los tabús que la sociedad americana llevaba años guardándose dentro. La violencia, el sexo o los personajes malvados que caen simpáticos... casi todo está permitido.

Shwotime o FX (e incluso algunos canales que emiten en abierto) se han subido al carro y esto ha provocado una pequeña crisis creativa en HBO. Y The Shield es un buen ejemplo de ello.

Si algo ha preocupado a los censores norteamericanos a lo largo de la centuria pasada ha sido el hecho de que los malos de la película/serie/cómic tuvieran algún aspecto positivo, algo que hiciera que los niños quisieran ser como ellos al hacerse mayores.

El maniqueismo de la ficción del siglo XX (con héroes impolutos y malvados nada simpáticos) es fruto de la presión de grupos sociales obsesionados por controlar la evolución emocional de los más pequeños. Grupos cada vez más virulentos ante el fracaso que sus iniciativas, sobre todo a partir de los años 80's.

The Shield nos presenta a unos buenos que hacen cosas malas. Policías que torturan, pegan y se saltan las reglas. Hombres de Dios que se sienten atraidos por otros hombres. Brillantes detectives que ocultan su debilidad personal, su infelicidad.

La serie es buena porque está bien rodada (toda una clase magistral sobre el uso de la cámara y del zoom) y porque está bien ambientada (los barrios pobres de Los Ángeles son un personaje más). Porque construye sobre la ambigüedad moral de sus personajes discusiones interesantes y necesarias para entender el mundo moderno.



Pero no sería una gran serie sin su irregular reparto (me encantan Michael Chiklis, Benito Martinez y CCH Pounder; no soporto ni a Walton Goggins ni a Jay Karnes)

Posiblemente no sea la mejor serie de la actualidad, pero si es una serie necesaria.

Necesaria porque habla de los límites de la ley, de un mundo que no es ni negro ni blanco. Necesaria porque plantea preguntas y no da soluciones fáciles. Porque no hay nada fácil, porque una persona o sus actos no se pueden explicar tan facilmente como pretenden los tertulianos de la televisión o de la radio.

The Shield no es una obra maestra, pero es entretenida y brillante. Es la clase de producto que dignifica un medio, una televisión o un país.

Etiquetas: ,

2 Comments:

  • Reconozco ser el equivalente, en lo relativo a los Soprano, a un predicador en lo referido a Dios. En consecuencia, the Shield me parece una serie que te cagas, sólida y contundente y con unos polis que son, de lejos, más reales que los de la infame serie de Tele 5 y que, salvo por el grado de sus ambigüedades éticas y morales, emparentan con los de las series de Steven Bochco (como polis, los de Hill Street Blues, son buenos polis, fuera de sus ambigüedades).

    By Blogger Illuminatus, at 8:05 p. m.  

  • Empizo a tomar muy en serio la posibilidad de realizar una moción para que no recomienden seriales durante una temporada. No hay manera, ya no de ponerse al día, si no si quiera de acercarse a ello. Ahora mismo, la lista de pendientes asciende a una docena, como poco...

    By Blogger Higronauta, at 12:44 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home