08 mayo 2009

Una foto junto al mar...

Se cumplen 50 años del estreno de Los 4oo golpes



Nunca me gustó Antoine Doinel ese niño, proyecto de hombre, mentiroso y combativo. No me gustaba su familia, ni su colegio, ni sus amigos, ni sus sueños... Y sin embargo, Truffaut le imprime un tono al película entre melancólico y revolucionario que me atrapa sin remisión.

Es como El guardián entre el centeno... el tono (no el estilo) se impone al fondo de la historia.

Cuando Antoine llega a orillas del mar, en esa fuga sin sentido... cuando la imagen en movimiento se transforma en foto fija y hay un zoom rompedor y extraño... en ese momento ya no es niño sino un hombre perdido. Como nosotros.

El mar no es un destino, ni el final de ningún camino.

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1 Comments:

  • Gran película.
    Jean-Pierre Leaud no había todavía adquirido todos esos tics espasmódicos que hacen inverosímiles sus interpretaciones.

    By Blogger Evil Preacher, at 10:09 p. m.  

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