04 septiembre 2009

La Galaxia en sus manos

Gabriel Bermúdez Castillo publicó Golconda en 1987.


El origen de esta novela se encuentra en un cuento genial (cuya sorpresa final me impide revelar muchos datos sobre el argumento) titulado "Las putas en la Universidad". Una idea brillante. Y a partir de allí Bermúdez se desata y compone una obra poliédrica y desconcertante.

Poliédrica porque el autor juega constantemente con la imagen de narrador (alternando la primera, la segunda y la tercera persona). Porque no necesariamente el protagonista nos cae simpático, pero sus motivaciones se nos plantean con un falso objetivismo que las hace asumibles. Porque todos los secundarios tienen su momento de gloria, su narración, su aventura y su estilo...

Y luego está el problema del lenguaje (fundamental como en toda buena obra de ciencia ficción). Y aquí Bermúdez Castillo encuentra una solución realmente chocante: Victor Lanyard, el protagonista, el héroe, habla en cheli y en germanía. El argot empleado convierte el primer tercio de la novela en una auténtica maravilla de la lingüistica. Así, en el futuro, en un planeta minero llamado Golconda, los criminales seguirán hablando el castellano de bronce de los años 80's, con sus préstamos del caló y su aire chulesco.


Pero Víctor aprende y poco a poco va abandonado la lengua del lumpen y la voz del narrador se hace más clásica... sin abandonar, eso sí, cierto aire infantil y macarra . En cierta forma Víctor pierde la inocencia y su forma de expresarse también.

Gabriel Bermúdez Castillo mantiene ese estilo peculiar de la literatura aragonesa de posguerra: erudición general y amplio vocabulario mezclado con una cierta vocación popular y un aire de franqueza que situa al escritor a la misma altura que sus lectores.

Golconda está repleta de sexo y violencia. No llega a ser una obra pornográfica, pero claramente muchos de sus pasajes se sitúan en los márgenes de la literatura convencional. Y he aquí otro de sus muchos encantos: el carácter subversivo de la historia, donde las lecciones de moral se olvidan pronto y los malos matan y los buenos matan. El futuro es un lugar cruel y el ser humano siempre será un ser despreciable.


Gabriel Bermúdez construte una novela ambiciosa: una parodia del nazismo, un estudio sobre los mecanismos de narración de las space operas de principio de siglo, un análisis sobre los fallos de la literatura de anticipación, un cuento dickensiano donde Oliver Twist termina haciendo beber ácido al malavado Fagin para después gastarse su dinero en un burdel...

Aunque si alguien leyera la edición de 1987 (editorial Acervo) no entendería de que hablo. El texto allí aparecido estaba mutilado y suavizado (donde Bermúdez Castillo escribió "turgentes pechos" los pacatos editores pusieron "suaves hombros"). Se eliminaron capítulos enteros y se perdió originalidad.

La novela terminaba abruptamente, con Víctor acariciando su primera gran victoria, en su camino hacia la gloria. La segunda parte (Haladriel) se publicó en 2001 en formato electrónico (en disquete, llena de erratas y con muy poca difusión)... y allí todo era más grande y espectacular.


Haladriel está llena de sexo y violencia (en mayor cantidad que en Golconda). La voz del narrador se unifica (Víctor), pero en muchos casos es él el cruel, el asesino, el malo... Suele narrar en tercera persona y de forma irónica. Desde el punto de vista de moral tradicional la novela es bastante descorazonadora. Son los malos quienes ganan la guerra, quienes cuentan su versión...

La parodia del nazismo se hace aún más evidente y hay genocidio, sexo entre especies, mutantes y mestizos, planetas lumpen... se entiende porqué me ha gustado tanto.

Golconda y Haladriel (Mano de Galaxia) crean una mitología propia sorprendente. A la altura de los grandes clásicos (que es lo que en el fondo es Bermúdez Castillo)...

... porque (aunque a veces pequemos de malinchistas) hay que reconocer que Mano de Galaxia es posiblemente una de las obras más originales y atractivas de la literatura de ciencia ficción del siglo XX, y no sólo en castellano...

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En 2008 la Universidad de Zaragoza editó las dos partes de Mano de Galaxia dentro de la colección Larumbe.
Los dos volúmenes se publicarón con unas portadas horribles (alejadas de lo que debería ser un libro de ciencia ficción y engañando así a su público potencial) y con abundante material críticio.

Lejos de lo que pudiera parecer, es una edición absolutamente maravillosa. Las notas a pie de página son siempre pertinentes y aclaran muchísimas dudas lingüisticas; la bibliografía es completísima; el estudio inicial es ameno y relativamente breve; las notas finales están llenas de erudición y son bastante interesantes; y el índice onomástico era algo necesario para una novela con cientos de personajes secundarios.

En Golconda, se usa tinta de color rojo para señalar los fragmentos eliminados o modificados en la edición de Acervo.

Todo terriblemente profesional (no en vano es una edición universitaria) sin dejar de ser completamente leible.

Lamentablemente es difícil de conseguir, pero es la única manera de leer correctamente este clásico indiscutible de la ciencia ficción. Una auténtica obra maestra.

¡Buscadlo!

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19 diciembre 2007

El universo en la palma de mi mano

"¡En 2012, no habrá más información! ¡Lo único que tendremos es basura en el sistema! ¡La información es un recurso finito y estamos gastándolo demasiado rápido!"

Los invisibles / Grant Morrison (últimos años del siglo XX)



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Una pequeña fábula:

Desde mucho antes de que se inventara la imprenta existió un grupo de personas obsesionados en compilar el conocimiento humano en un único libro. A estos radicales peligrosos se les llamó bibliógrafos.

Sin embargo aquel plan maestro (un libro que contuviera en su interior la descripción formal y de contenido de TODOS los libros escritos hasta una determinada fecha) se vió malogrado por la invención de la imprenta por parte de Satanás (aunque todavía hay quien le echa la culpa al pobre Guttemberg).

Desde entonces estos visionarios siguieron trabajando con el mismo empeño. Pero cada vez había más libros, más lenguas, más imprentas. Hubo intentos de bibliografía temáticas, nacionales, dialectales... pero el gran proyecto (LA Bibliografía Universal) se abandonó.

En 1895 un par de locos, a los que la Historia ha tratado con demasiada benevolencia, llamados Paul Otlet y Henri La Fontaine (¡dos abogados!) retomaron el proyecto. No eran más que dos belgas idealistas e internacionalistas (La Fontaine recibió el Nobel de la Paz de 1913 por potenciar las relaciones de amistad entre Francia y Alemania... ejem... algo que visto lo que ocurrió al año siguiente no se puede considerar un éxito total) con una idea estúpida en la cabeza: liberar la información, más allá de paredes, más allá de fronteras. ¿Les suena?



Fracasaron, pero de sus derrotas nacieron las "victorias" actuales.

Surgió la ciencia de la Documentación, las bases teóricas primigenias del WWW y una nueva forma de ordenar el conocimiento que hoy en día es ya la mayoritaría en la bibliotecas de medio mundo (la CDU)... porque por qué describir el contenido de un libro con palabras, si se puede hacer con un simple número.



Ha pasado más de un siglo y seguimos luchando. Las fronteras siguen pesando, pero poco a poco se van ganando batallas: una norma común que detalla como describir un texto formalmente (ISBD), un formato electrónico para intercambiar registros bibliógraficos entre bibliotecas (MARC) y un proyecto realista de Bibliografía Universal (CBU) donde cada país se encarga de lo publicado allí y luego comparte la información con el resto.

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La pregunta es la siguiente: ¿de qué sirve todo esto si la gente deja, no sólo de leer, sino también de desear el conocimiento, de ambicionar la información?

Esa es la gran cuestión del siglo XXI.

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03 diciembre 2007

Estrés bibliotecario... en serio

Mi vida solía ser tranquila, pero últimamente ando muy liado.

El final de año es una época agridulce para las administraciones públicas: hay que cuadrar el presupuesto y justificar las subvenciones...

Además la nueva corporación municipal quiere dinamizar la biblioteca ("dinamizar"... una palabra que no significa nada) y, ¡cáspita!, a mi también me gusta que venga gente y prestar más libros que DVD's y que se informen de las miles de ventajas de tener una carné...

Así que el Invierno está pasando muy rápido (soy de los que piensan que en España no hay Otoño... o quizás una semanica escasa de él)...

Así voy aparcando post, ideas, etc. No tengo tiempo, en serio.

Me gustaría hablar de Alta Fidelidad, el libro que me estoy leyendo. Sí, igual que la peli. Y me gusta, pero lo que pasa que la peli está tan bien adaptada que en ocasiones creo que lo que hago es releerlo.

Inglaterra o EEUU, cantante country o baladista negra... detalles. El espíritu está ahí: pasión por la música, síndrome de Peter Pan y sentimiento de fracaso y rechazo. Y claro... muchas listas (¿las cinco mejores canciones de Elvis Costello?... ¡por Dios!)

Es como leer un blog. A todos nos encantan la listas: se ahorra tanto tiempo... es como clavar una lista en la puerta de una catedral y después salir corriendo. Vale, sus argumentos igual no son mejores que los mios pero protéstale a un trozo de papel. A que no hay cojo***.

Y claro luego esta ese monólogo interior tan apresurado y...y...¿"dinámico"?. Parece que estás escuclando a un tío puesto hasta el culo de metanfetaminas.

De eso me hubiera gustado hablar si hubiera tenido tiempo.

Y también de la primera temporada de Los Soprano. Sí... al fin la he visto. Y que quieren que les diga... al principio no entraba, pero los últimos capítulos están realmente muy, pero que muy bien. Igual sigo, aunque no prometo nada.

Ya ven ni tiempo para poner un youtubo he tenido... y eso que encontré éste donde el gran Bruce Willis presenta al grande entre grandes...

Neil Young...





Y no es "un vagabundo que antes teloneaba a Pearl Jam"... que como a alguien se le ocurra decirlo aquí hay una desgracia... ¿capisci?.

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08 agosto 2007

Tesoros de biblioteca

Estaba yo ordenando la biblioteca cuando...




????????




Ese nombre... me suena... pero no puede ser...


...no pueden haberlo hecho.

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Si es que dicen que en España se publican demasiados libros...

... y puede ser verdad.

Y estos libros existen y mi antecesora en el cargo decidió traumatizar a los niños comprándolos.

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24 julio 2007

Momentos estelares de mi vida: vandalismo cultural

"La influencia de ese neorralismo se percibe en obras posteriores como La caza (1965) de Carlos Saura o Tristana (1970) de Luis Buñuel, ambas muy supravaloradas. A decir verdad, el cine español no adquiere carta de originalidad hasta las películas de José Luis Garci -con diferencia el mejor director español vivo- ya en los años ochenta"

Momento en el que arrojé El camino hacia la cultura de César Vidal por la ventana de la biblioteca...



Y yo me pregunto:

a) ¿Qué tienen de neorrealistas La caza o Tristana?

b) ¿Es necesario usar 10 veces en una página la palabra "supravalorado"?

c) ¿Berlanga ha muerto?


PD. Luego lo volví a subir y lo catalogué. En mi biblioteca no discriminamos y estamos abiertos a todas las ideas. Pero es que me dió un calentón...

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23 julio 2007

Sí, estoy cabreado

No soy especialmente melómano.

Me gusta el rock clásico de los 60/70's y algo del primer punk. Lo básico.

Me gustan los Ramones, The Beatles, The Beach Boys, Kiss y Love.

Pero por encima de todas las cosas creo que el cuarto disco de Led Zeppelin es la mejor grabación de música popular del siglo XX (o de la Historia, que es lo mismo)


Y por eso me he cabreado cuando, antes de catalogarlo, he (h)ojeado la última adquisición de la biblioteca: El camino hacia la cultura de César Vidal (hay que comprar de todo)

No me he cabreado porque sea un panfleto que dedica más páginas a Santo Tomás y a la escolástica que a los movimientos filosóficos del siglo XX; me importa un bledo que disfrazado de libro de texto para familias de bien nos venda una visión del mundo donde se desprecia al socialismo no sólo como ideología sino como movimiento histórico; y me la suda que al final la cultura para Cesar Vidal sea un conjunto de listas de "lo que hay que ver".




No, no estoy hablando de política.

Estoy cabreado porque ha ignorado el disco IV de Led Zeppelin. Y encima, entre otros, ha incluido en esta lista de 90 imprescindibles del siglo XX a...

La carretera de Julio Iglesias (1995)

Casal de Tino Casal (2000)

Canciones de un poeta de Jose Luis Perales (2004)

¿Es pa' matarlo o no es pa' matarlo?

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22 marzo 2007

Lista, que eres una lista

Vale, ante la multitud de solicitudes para que haga una "lista de los cómics que hay que leer antes de morir" (sic) la voy a hacer, !qué coñe!

En realidad sólo ha habido una solicitud, pero viendo que regularmente sólo me comentan 5 ó 6 personas, considero que una es multitud. Por cierto, sea usted bienvenida aNNa.

Al turrón:

1. Todo Maflada: vale, un clásico. Mucho mejor que Esto no es todo (el otro "tocho" de Lumen sobre el tema). Irregular a veces, aunque esto no es un defecto. Pasas las hojas entre chistes recurrentes y llegas a una tira que es un hallazgo, una maravilla. Posiblemente no haya en la vida nada más hermoso que una risa en solitario, una carcajada regalada a uno mismo.


2. Watchmen: había que elegir uno. Alan Moore es una autor demasiado...uhmmm...consagrado. Un tópico. V de Vendetta tiene su cosa, La liga de los hombres extraordinarios es muy bueno (nada que ver con la peli)... Sin embargo, Wachmen es un cómic de superhéroes, el "quijote" del género. Lo van a reeditar en breve.


3. El regreso del caballero oscuro: también conocido como El regreso del señor de la noche (cosas de traductores y editoriales). Frank Miller entre Daredevil y Sin City. Después de que se atreviera a escribir sus historias, y antes de que perdiera la cabeza definitivamente. Hermosos colores e historia crepuscular. Puros 80's. Quizás un poco fachilla, pero su ambigüedad lo compensa.



4. Akira: me decepcionó ver la película. El manga original es mucho más complejo y excesivo. Otomo desvaría, pero los hallazgos, la claridad en la acción, ese uso tan maravillosamente nipón del terror... lo hacen imprescindible.



5. Días de futuro pasado: la historia más celebre de los X-men y la que ha dado más quebraderos de cabeza a la Marvel. Viajes en el tiempo, paradojas, muerte y distopía.



6. Las cuatro estaciones y Golconda: son historias de Dylan Dog. Una cuestión personal. Maravillas desconocidas. No creo que las encuentre. Salvo si sabe italiano.



7. La balada del mar salado: una cosa extraordinaria. La primera y mejor de las aventuras de Corto Maltés. Antes de que el personaje se asentará. Es como ver los bocetos de un mito. Hugo Pratt nunca llegaría estar tan cerca de Salgari o Stevenson.



8. Secret Wars: otra de superhéroes de la Marvel (que me perdonen los fans de DC). Marcó un antes y un después. Pero eso en una industria como la del cómic americano no es decir gran cosa. El cómic está bien.



9. El Incal: que el otro día pusiera objeciones a este clásico no significa que no me guste o que no sea una gran obra. Es de lo mejor de Jodorowsky. Y Moebius es un genio. Y ya está. La historia te atrapa como pocas.



10. Maus: Gatos nazis y ratones judios. Cómic dentro del cómic. Este sí puede encontarlo en alguna biblioteca.



11. Etc. Podría seguir. Entre los españoles yo apuntaría El mercenario de Vicente Segrelles, Blacksad (una delicia si le gusta el cine negro) o Torpedo (un clásico). Adolf de Osamu Tezuka es otro manga estupendo y Planeta lo edito en España en un formato bastante leible. Si le va la política internacional lea cualquiera de Joe Sacco (el inventor del "periodismo de guerra gráfico"). Si tiene gafas de pasta igual le gusta Persépolis de Marjane Satrapi (bueno y si no tiene gafas puede que también). Los cómic de la DC de los 50' u 60' son una pasada (y también los de la Marvel, para que engañarnos). Cualquiera de Will Esnier (desde Spirit hasta La conspiración) será una buena elección.

Seguro que me dejo alguno. Aparte de los clásicos, claro: Tintín y Astérix (con Gosciny, claro está).

También recomiendo Los muertos vivientes. Un pedazo cómic.

Se admiten sugerencias. Tengo presupuesto y ganas. ¿Alguna recomendación? Por favor, historias autoconclusivas y editadas en España recientemente. "La biblioteca somos todos"... pero yo elijo los libros.

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20 marzo 2007

Como se entere el alcalde de que compro estas cosas para la biblioteca...

Paradojas temporales.

Cientos de personajes.

Músculos en partes del cuerpo donde normalmente no hay músculos.

Personajes muy macarras.

No he empezado a leerlo y ya estoy perdido.

Los 90' fue una mala época para el mundo del cómic (¿o no?)


¿Planeta publicó Marvel?

Ya os contaré.

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